Esta circular fue escrita en Diciembre del 1996,
no siendo publicada en esos momentos por resolverse un conflicto laboral
que este Sindicato mantenía con la Empresa. Como se puede comprobar
transcurridos 5 largos años, los personajes de la misma han caído
unos, otros están a punto de caer, algunos están desterrados,
pero la aldea maña subsiste. Esperemos que el gran emperador
Botín no la invada.
CRONICAS CANALEJAS - LA CAIDA DEL IMPERIO CANALEJO
Corre el año MCMXCVI y toda BCHispania se halla sometida al poderoso imperio canalejo. La dinastía canaleja fue fundada por el gran emperador Claudio, que no tenía un pelo de tonto, y es continuada por su sucesor Nerontegui. Cesar Augusto Nerontegui tuvo en Alfonsus un terrible competidor para acceder al poder, desaparecido el contrincante en circunstancias todavía no aclaradas, los aliados y amigos de Alfonsus fueron sistemáticamente eliminados por el implacable Nerontegui. El emperador Nerontegui descuida el gobierno del Imperio. Creyéndose gran artista y botánico, sometido a los caprichos de su favorita, delega la administración del Imperio Canalejo en el vicecónsul Corcostus. Nerontegui teme a Corcostus y le vigila por si intenta derrocarle. El emperador Nerontegui ha situado a su numerosa familia en los puestos más relevantes del Imperio y como cada vez aparecen más familiares y amigos de familiares no ceja de crear nuevos títulos y cargos con los que agasajarles. Cada nueva procuraduría con la que inviste al familiar o amigo de turno, supone nuevos impuestos para sus esquilmados súbditos. No importa cuanto se afanen en el trabajo sus pobres súbditos, ni las más grandes cosechas llegan a satisfacerle. Todo el oro de BCHispania no alcanza para saciar la voracidad de los canalejos. Es un escándalo presenciar a diario como llegan a palacio los manjares más caros y ricos de BCHispania y como deglute tan numerosa corte. Es tal su gula que en una comilona que los canalejos celebraban en tierras lusitanas, muchos estuvieron a punto de fallecer de indigestión, ellos dicen que intoxicados.
Inspirado por sus consejeros, Nerontegui ha tramado el proyecto de deshacerse de sus actuales súbditos, expulsándolos poco a poco de su reino, para ir sustituyéndolos por esclavos traídos de lejanas tierras, pensando que le saldrán más baratos y trabajarán con más ahínco.
Cesar Augusto Nerontegui vive rodeado de aduladores que le repiten que es un gran emperador, así consiguen que Nerontegui les autorice negocios fabulosos, siempre a costa de la esquilmada BCHispania. Aún está en la memoria de los bchispanos la Genial idea que tuvieron unos primos lejanos del emperador, del otro lado del océano, que quisieron plantar en los campos de BCHispania unos raros melones que sólo tenían cáscara. Se pagaron las semillas a precio de oro y al poco los primos desaparecieron, ¡genial!. Por un tiempo estuvo tentado de incendiar toda BCHispania, porque la considera fea, y reconstruirla luego siguiendo su inspiración de músico, delira. Desaconsejado por Corcostus de tan flamígero propósito, maquina y aguarda en silencio la oportunidad de reducir a cenizas tan magno imperio. Está dispuesto a venderlo todo si surge un buen comprador que le garantice el dinero suficiente para dedicarse al arte y a la meditación. Derruye los viejos palacios para reconstruirlos una y otra vez. A veces cuando una ingente obra está a punto de concluirse decide paralizarla, porque como todos los músicos de lira es inconstante y se aburre con el trabajo. Se cansa viajando por tan magno imperio y no duda en abandonar muchas de sus ricas haciendas porque opina que las tiene repetidas, sin importarle que otros imperios enemigos se adueñen de ellas.
LOS IRREDUCTIBLES MAÑOS
Decíamos que toda BCHispania está ocupada por los canalejos... ¿Toda? ¡No!. A orillas del Ebro, en Cesaraugusta, una aldea poblada por irreductibles maños resiste todavía y siempre al invasor.
Los maños viven felices y respetados por sus enemigos. No le temen más que a una cosa: que el cielo les caiga sobre la cabeza, pero como ellos dicen, "eso no va a pasar mañana". Para las misiones peligrosas obtienen una fuerza sobrehumana bebiendo un brebaje misterioso, que ellos mismos preparan en marmitas fundidas en un metal precioso y escasísimo llamado dignidad.
Y la vida no es fácil para las guarniciones de invasores canalejos en sus reducidos campamentos. Cada pocos años Nerontegui se ve obligado a sustituir completamente la guarnición de canalejos por tropas de refresco, ya que transcurrido un tiempo los canalejos se desmoralizan y no combaten con el mismo ardor. Al frente del último relevo de la guardia canaleja con Buendía ha llegado el pretor Julio Antonio, que es familiar de un cortesano de Nerontegui y que como todos sus antecesores está dispuesto a obtener sonadas victorias que le permitan un rápido regreso a la capital Canalejia, en cuya corte aspira a seguir medrando.
El influyente pretor Julio Antonio y su reducida guardia de sicarios se encontró a su llegada con que los maños viven en paz y ya se sabe que si no hay guerras no hay triunfos, ni honores, ni ascensos, ni, por supuesto, un rápido traslado a la corte canaleja. Así que Julio Antonio y sus sicarios están empeñados desde hace meses en un sin número de provocaciones hacía los maños. La tribu maña ha respondido hasta ahora con mesura a las provocaciones limitándose a plantear sus quejas ante los cuestores y consiguiendo paralizar alguna de las tropelías de Julio Antonio y sus sicarios. Esto no ha gustado nada a los canalejos que han dado órdenes de atacar directamente a los que consideran jefes del orgulloso pueblo maño. El último ataque ha consistido en cerrar unos campos de labranza que daban sustento a numerosas familias y en trasladar a los más valerosos guerreros maños a pequeñas y lejanas granjas, separándolos de sus familias y amigos. Julio Antonio y sus sicarios han querido que fuera evidente que con esta medida castigaban a los representantes del pueblo maño y que todo aquel que no se les someta será objeto de represalias.
El agravio se acentúa porque apenas hace unas semanas que los canalejos llegaron a un acuerdo con la vecina tribu de los bascones para que abandonaran sus tierras de cultivo y se trasladaran pacíficamente a nuevos asentamientos. A las repetidas solicitudes de los maños para un traslado negociado, los canalejos han respondido con repetidos engaños, mentiras y burlas.
Hartos de la agresividad de los canalejos, los maños han realizado una reunión con sus aliados los celtiberos y ya se organiza en toda BCHispania la resistencia contra los odiosos canalejos. Los germanos y otros pueblos bárbaros permanecen a la expectativa por si sus hermanos bchispanos solicitaran su ayuda. Al calor de las marmitas fundidas en el precioso metal de la dignidad se cuecen las hierbas que darán fuerza prodigiosa a los combatientes, mientras al tenue resplandor de la lumbre se habla de derrocar al tirano Nerontegui, de los hermosos combates que están por librarse y de cómo las generaciones sucesivas recordarán con orgullo a las tribus bchispanas.
Concluyamos aquí el primer capítulo
de las Crónicas Canalejas, este pobre bardo está perseguido
por la publicación de anteriores crónicas. Numerosos sicarios
de los canalejos andan buscándole para obligarle a beber la cicuta
y no sería el caso se os privara de los posteriores capítulos
de "La Caída del Imperio Canalejo".