SOLIDARIDAD
Madrid, Tlf.914484983 - Aragón, Tlf.619889968
http://www.solido.org
correo electrónico.aragón@solido.org
FELISA MI VECINA, LA PARIENTA y
YO
Vaya tripleta que formamos, y sino, que se lo pregunten
al resto de la Comunidad.
Esta es la historia que sobre los anor-vales del
Economato ha sucedido en mi casa en este año que hemos comenzado.
Pues resulta, que no llego a entender como coño
mi vecina Felisa se entera antes que el que suscribe de la recepción
de los vales, que cada año más tarde nos putea el Banco.
El caso es, que el otro día acababa de salir
de mi Oficina, y digo "mi" porque tengo acciones, cuando subiendo la calle
Mayor vislumbro mi casa y mira por donde, a Felisa desde su ventana, ubicada
en el piso sexto, y con pañuelo en ristre sin parar de hacerme señales.
Yo, sudoroso de subir la cuesta de mi jodida calle,
me pregunto, ¿Qué leches habrá pasado ahora?, así
que me encamino a mi portal, y antes de trincar la manilla del ascensor,
oigo una voz que baja por el hueco de la escalera:
-
¡¡MARIANOOOO, que ya menterao que tienes
los vales, así que luego bajo!!
Hostias, pero esta fiera está más atenta
de mi vida que la parienta.
Cojo el ascensor, me meto, y pienso: tiro pa el 4º
que es mi piso, o me vuelvo patras, así que me decido por lo primero,
y llegando a mi casa le digo a la parienta:
-
Oye, preparaté que hoy tenemos maitines y a no
tardar mucho, ponme la comida y la sal de frutas, porque hoy no sé
que me dice el cuerpo, que no se acaba de asentar la comida.
Dicho y hecho, aun estaba con el último gajo
de la naranja, cuando oigo:
¡¡Riiiiiiing, riiiiiing, riiiiiing!!
-
La cagamos le digo a Matilde, que así se llama
mi mujer, abre pronto porque ésta nos tira la puerta o nos jode
el tímpano.
-
Mariano, que bajo pacer el cuadrante, salta desde el
descansillo de la escalera. Que menterao, que aunque tarde, os han soltado
buen paquete de estampitas desas, así que ya las estamos repasando,
paver si este año le compras el visón a la Matilde y queda
algo pa comprarme unas enaguas.
-
Pero hostias Felisa, que acabo de llegar de la Oficina,
y no sabes rica la mañana que me han dao, encima sin haber tomado
todavía el café, llegas tú y ¡¡Zas!! me
quieres apañar la tarde.
-
Que no hijo, que no, que esto hay que ponerlo en marcha
cuanto antes, me responde ella.
Así que, sin más dilaciones, allí
nos ves a los tres haciendo montoncicos, separando por colores, cuando
de pronto salta Felisa.
-
Oye Mariano ¿pero tas dao cuenta que este año
les han cambiao el rótulo a las estampitas?.
-
No jodas vecina, ¿qué dices pues?.
-
Pues que tienes que comprar la peletería entera
o parte del Corte Inglés pa que te cojan todos.
-
Bueno, ¡¡pero sí hasta hace dos años
ponía lo mismo!!. Si ya le decía yo el otro día a
Matilde, ¿qué te juegas, a que el bueno del Fel-Iso nos la
clava este año con el Economato?.
Dicho y hecho, este presi-evangelista nos ha tomao el
pelo descaradamente y sobre todo a los que han firmao, que no les pase
nada como salga el tiro por la culata.
De todas formas volvamos al cuadrante, que me paice
que el rótulo lo habrán cambiado, pero de dinero cada año
te dan menos, salta la Felisa.
-
Tama, le respondo, pues no ves que los zagales van causando
baja en el Economato activo y pa colmo de males esta mujer no se queda
preñada, pues ya me dirás en que se queda todo esto.
-
Bueno, bueno, exclama Felisa, esto paice que cuadra,
sabes que te digo vecino, tendríamos que arreglarnos un poco y salir
a pegarle fuego a estos papelicos antes de que caduquen.
-
Si, si, y por donde empezamos.
-
Coño, por el Corte Inglés, cogemos tres
carros, uno cada uno, vamos echando, y cuando no nos quepa más,
hala, a la caja, si pasan los tres por todos los vales, bueno, y si no
les decimos que nos los guarden, que vamos a pedir los del año que
viene, ¿no te parece Mariano?.
Sin pensarlo dos veces arreamos calle abajo y allí
nos tienes a los tres en "EL CORTE INGLES", si, si, el corte el que se
va a llevar alguno.
Cogemos un carro cada uno, y pa que no nos lleve
mucho tiempo, arreamos uno por cada pasillo, no veas a la Felisa ella sola,
ñaaaaa, ñaaaaa, cada frenada, iba todo tajo parejo.
Cuando nos juntamos al final del pasillo, les digo
a las mujeres, oye pero vosotras vais con carro, o habéis arreao
con la estantería entera, yo no se como se las van a apañar
en caja.
Empezamos a poner las cosicas en el sinfín
ese y la otra venga a darle a las teclas, madre mía, todo un poema,
y yo por dentro me decía, pues espera a que te suelte pa pagar todas
las estampitas, que pa entonces te me caes redonda.
Justo, madreeee, en cuanto desembucho los papelones,
la moza empieza a rascarse, a ponerse de todos colores y va y me suelta:
-
Oiga, que eso no vale nada.
-
¡¡¿Cómo?!!
-
Que no, que nos han dao orden de no tomarlos.
Hasta el pelo me noté que se ponía de
punta, ¿pero que me dices moceta?
-
Que no, que no, que nos ha dado orden el Banco de no
cogerlos.
Y mira por donde estaba Manolo, el de la sucursal de
arriba, y me dice:
-
¡¡Mariano!! ¿pero no te has enterado
que este, este, este y este comercio cogen todos los vales?.
-
Ah sí eh, pues ahí se te quedan los tres
carros, y
Hasta el año que viene al CORTE INGLES y a todos
vosotros.
PAGINA INICIO
PAGINA ANTERIOR