En las últimas semanas varios trabajadores de las provincias de Zaragoza y Huesca fueron citados por el director de recursos humanos del BCH en Aragón, José María Buendía, para ofrecerles la jubilación anticipada. Se da la circunstancia que estos compañeros ya habían rechazado anteriormente, y por razones de distinta índole, la propuesta del banco.
José María Buendía les "previno" con trasladarles en caso de que no accedieran a la prejubilación, como quiera que los afectados no consintieron, este señor les envió inmediatamente sendas cartas de traslado, que cuando estés leyendo esta circular ya habrán empezado a hacerse efectivas.
Los traslados se efectúan dentro de los 25 km. y, a pesar de ser requerido expresamente, Buendía se ha negado a justificarlos debidamente, por ello varios trabajadores trasladados van a interponer demandas que esperamos se resuelvan favorablemente. Veremos como ante un tribunal de justicia Buendía explica que personas que son totalmente prescindibles (prejubilables) según el Banco, se convierten, de un día para otro, en imprescindibles, requiriéndose su presencia inmediata en oficinas distantes varios km. de su centro de trabajo habitual.
No es la primera vez que Buendía se significa en la represión injustificada de los trabajadores, en el último año ha coordinado en la territorial de Aragón el despido de dos trabajadores enfermos. Parece que este señor pretende hacer méritos rápidamente ante la dirección general para poder volver a Madrid, de donde fue trasladado hace ya 4 años con instrucciones de reducir plantilla en una territorial que consideraban sobredimensionada. Anteriormente Buendía había trabajado como abogado del departamento de Relaciones Laborales, ganándose fama de marrullero en el desarrollo de los casos que se le encargaban.
Es inadmisible que el Banco Santander Central Hispano recurra a estos métodos gangsteriles y menos con trabajadores que después de toda una vida dedicada al trabajo merecerían un poco más de respeto. Somos conocedores de que el Banco no va a alcanzar los objetivos previstos de reducción de plantilla en este año, pero sería preferible que mejoraran la oferta de prejubilación en lugar de recurrir a métodos del Chicago de los años 20.
Muchos trabajadores procedentes del BCH están esperando al año que viene por si pudieran conseguir las dos pagas de beneficios que se cobraron en el BS este año. También hay rumores de convenio, e informaciones filtradas por algún sindicato aconsejando esperar porque en el 2.000 se mejoraran las condiciones de prejubilación. Todo parece indicar que en los tres meses que restan crecerán los nervios y las prisas entre los responsables de Recursos Humanos.
Cualquier trabajador que sea amenazado por el señor Buendía o por otro semejante debe ponerse inmediatamente en contacto con nosotros para efectuar la denuncia pertinente y exigir los daños y perjuicios a que hubiera lugar.